NGC 1300: Galaxia espiral barrada en Eridanus

por | Jun 13, 2018 | Astrofotografía | 0 Comentarios

Una galaxia espiral barrada es una galaxia de forma espiral con una banda central de estrellas que recorre su extensión. Los brazos de la galaxia surgen del final de esta banda. Nuestra protagonista de hoy responde a esta morfología. Se encuentra a unos 70 millones de años luz de distancia en la constelación de Eridanus, y abarca más de cien mil años luz. Fue descubierta por William Herschel en 1835.

Es un objeto poco fotografiado, probablemente por su pequeña amplitud en el cielo, tiene 6x4 minutos de arco, y su magnitud: 10,4 (bajo brillo). Además, en estas latitudes alcanza una elevación máxima de tan sólo 29º sobre el horizonte. Todo esto la convierte en una candidata poco atractiva, menos aún desde cielos contaminados. Yo tengo la suerte de fotografiar desde un entorno rural con un cielo benigno en ese sentido, así que me decidí a ir a por esta galaxia. 

Detalle de situación de la galaxia en su paso por el meridiano en la fecha de la sesión (Stellarium).

Las imágenes las tomé en tres noches consecutivas, del 20 al 22 de diciembre de 2017. Desde entonces pocas oportunidades nos han brindado las nubes, de modo que únicamente he podido tomar la luminancia, con poca exposición, de otro par galáctico. La belleza de esta galaxia, junto con la circunstancia de haber sido el estreno del tándem Ritchey Chretien GSO de 8″ y Atik 460ex mono, me ha animado a presentarla como debut de la categoría de astrofoto. 

En el siguiente enlace de Astrobin tenéis los detalles completos de la imagen: https://www.astrobin.com/336307/?nc=user

Es una imagen LRGB, con un canal de luminancia y tres para la crominancia: R-red-, G-green- y B-blue-, que después se combinan y procesan con software, PixInsight aquí, para obtener el resultado final que vemos en este post.

Aprendizaje

Los canales R, G y B los tomé en binning 2x2, que es básicamente agrupar cuatro píxeles en uno, aumentando la señal y manteniendo el rudio (sí en CCD, en CMOS se incrementa también el ruido). Sin embargo, la luminancia la hice en binning 1x1 (cada celda del sensor capta su señal), con una resolución excesiva que deriva en una imagen sobremuestreada, lo que nos hace perder detalle. 

Para ejemplificarlo voy a hablar brevemente de resolución y seeing.

La resolución es la capacidad de un instrumento de mostrar de forma individual a dos objetos que se encuentran a una distancia dada. Por ejemplo, este valor nos permitirá saber de forma teórica la separación mínima entre componentes de una estrella doble para poder separarlos con nuestro telescopio. Pero más allá de limitaciones instrumentales, que las hay por supuesto y pueden cuantificarse con fórmulas sencillas en nuestro ámbito, el elemento limitante en astrofotografía amateur es el seeing.

El seeing es la visibilidad fruto del estado de las diferentes capas de nuestra atmósfera. En estas capas de densidad variable suelen formarse zonas de turbulencia. Esto hace que el frente de onda de luz se pueda desviar, con la consiguiente pérdida de nitidez. Los observatorios profesionales pueden tener índices de seeing de medio segundo de arco (porque suelen encontrarse a gran altura y evitan parte de esas capas atmosféricas), aunque para los aficionados es más habitual tener en torno a dos segundos de arco.

Mi experiencia me dice que con 1,5 segundos de arco por píxel (“arc/px) he obtenido grandes resultados. ¿Cómo calculamos la resolución a la que estamos trabajando? Una fórmula simplificada es R = 206,265 * (tamaño de píxel de la cámara (μm)/ longitud focal del telescopio (mm)). Tomando los datos de mi equipo resulta: 206,265 * (4,54/1625) = 0,57 “arc.

Esta resolución es excesiva, por eso hablaba de sobremuestreo, porque cada píxel capta una región del cielo demasiado pequeña, y se pierde definición por limitación del seeing. Debería haber tirado la luminancia en binning 2x2, obteniendo una resolución de 1,14 “arc/px (ya que el tamaño teórico de píxel se duplica también). Incluso sería conveniente utilizar un reductor de focal, ahora que sí dispongo de uno.

Una incidencia que se presentó en una de las noches fue la formación de escarcha o rocío en el espejo secundario. No así en el primario, por el uso de un parasol. El rocío se fue extendiendo por el secundario a medida que avanzaba la sesión y bajaban las temperaturas y subía la humedad. Cuando tomé los flats, estos presentaban pequeños “donuts” que habían aparecido alimentados por la condensación en el secundario. En los primeros lights de la noche no se apreciaban estos artefactos, pero sí en los posteriores. Como resultado, en el procesado los flats oscurecían pequeñas zonas de los lights más tempranos que debían quedar limpias.

Tras llegar a esta conclusión, compré una cinta calefactora para el secundario junto con un potenciómetro para evitar este problema.

Ritchey–Chretien

Instalación de la cinta en el espejo secundario.

En este post he querido hablar de los contratiempos y errores acaecidos durante las noches en que fotografíe este objeto, costumbre que adoptaré en las entradas de astrofoto porque creo que las enriquece. Y, por supuesto, hemos conocido mejor a NGC 1300, una espectacular galaxia espiral barrada.

 

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